Ubicado muy cerca de la estación central y de muchísimas tiendas de comida, ocio y restauración. Zona tranquila entre semana, a partir del viernes es cuando se empieza a notar más ambiente. El personal parece amable, interactuamos muy poco ya que no hablan Español y nosotros tampoco inglés. A 20 minutos en tren de Ámsterdam Central y 30 del aeropuerto. La limpieza es mejorable, pero almenos te hacen la habitación todos los días aunque te levantes tarde.