El piso es precioso, decorado con mucho gusto, muy cómodo y te hace sentir en casa.
Lo que más me gustó fue la amabilidad de Jenny de recepción. Muy preocupada de ayudarme en todo y hacerme sentir como en casa. Me sorprendió la comodidad de la habitación y me encantó que hubiera incluido en la estadía café, té y agua con y sin gas disponible para los huéspedes.