Chalet de montaña en Telavi
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Chalet de montaña en Zemo Khodasheni
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Hermosa la casa de Maria, y muy amorosa ella. Encantado de haberme quedado alli.
La ubicacion del resort es espectacular, rodeada de verde por todos lados: naturaleza, flores, lago.... y animales. Y el wine tasting buenisimo. Tanto el servicio como los vinos como el pica pica.
La increible acogida que nos dieron Georgi y su familia!Estuvimos hospedados alli solo una noche,pero Georgi nos vino a buscar con su carro en nuestro hospedaje anterior,y esta misma noche compartimos una cena increible con él y otros huéspedes. Nos sentimos en casa,realmente muchas muchas gracias! Ps: Uno y Lucky,los perros de la familia Zandarashvili, son igualmente fantásticos!
Bonita casa tipica de la ciudad con una espaciosa habitacion y muy comoda. Baño equipado con buen agua caliente. La dueña nos ofrecio cafe y te que habia en el alojamiento. Muy cercano al centro en la calle principal.
La buena acogida de Cico. Es una gran persona, con su sonrisa y amable personalidad. Me dio todo facilidades, con relax y dejando espacio; te sientes cómodo y como en casa. Recomendado
El personal excepcional. El dueño de la casa se interesó para facilitarnos el transporte desde Alvani. Es una carretera que en el coche de alquiler no se puede hacer por contrato. Habla español así que la relación es muy fácil. La casa tiene unas vistas excepcionales a la montaña. El viaje a Omalo ya por sí merece la pena. Es una zona del Caúcaso mucho menos explotada que Svaneti, merece la pena acercarse y recorrer esa zona durante varios días. La cena y el desayuno fueron excepcionales
Todo fue genial, Marian es encantadora y nos ayudo y se preocupo de que fuera así. Tanto la cena como el el desayuno fueron deliciosos y abundantes. La casa tiene y vistas increíbles al valle y sentarse al atardecer en su precioso jardín no tiene precio.
Maca y su familia saben tractar muy bien a los huéspedes. Desde su casa hasta la entrada al parque hay casi 2km, cuesta arriba, y ellos te llevan con su furgoneta. Es muy agradable desayunar y cenar debajo de una parra. Nos acercaron a la frontera, pero lamentablemente los pasos terrestres siguen cerrados. La habitación del jardín es muy agradable. Un placer alojarnos allí..