El alojamiento se encuentra en una zona inmejorable. La casa es muy acogedora yl paisaje es espectacular. La parada del autobús que te lleva al centro está justo enfrente y tardas unos 10 o 15 minutos. Además hay supermercados, farmacias y restaurantes en la misma calle. ¡Repetiremos!
Las instrucciones que se reciben para acceder a la casa son claras y precisas, el aseo es excelente, queda un poco alejado de la parte turística pero tener en cuenta que el transporte público en Luxemburgo es gratuito y la estación de bus queda a menos de 100 metros.
La habitación estaba muy linda, cama muy cómoda, con closet, escritorio, el baño también estaba impecable, y es bastante fácil movilizarse hacia el centro de Luxemburgo y el transporte público es gratis, por lo que es una excelente opción en una zona bastante tranquila. También la host fue muy amable con la explicación de como llegar y entrar a la casa, puesto que mi check-in fue bastante tarde por la noche y puede llegar sin problema.
Alojamiento bonito y amplio, el ventanal aporta mucha luminosidad y le da ese toque de encanto a la casa. Limpio y funcional, la zona es muy tranquila, lo cual se agradece en la noche. A pocos pasos, se encuentran varias paradas de autobús que te llevan rápidamente al centro, una maravillla, no se tarda nada. Buena relación calidad/precio. Estuvimos como en casa. Repetiríamos
Es un hotel de rancio abolengo, que parece detenido en épocas imperiales, un encanto roto únicamente por un moderno ascensor, aunque conservan un ascensor casi decimonónico encantador. Para una ciudad como una casa de muñecas que es Luxemburgo, su ubicación es excelente: justo enfrente hay un mercadillo navideño que no impide descansar en absoluto. El desayuno se sirve en un salón espectacular, siguiendo esa ambientación decimonónica, y con una generosidad y calidad de todo lo dispuesto para desayunar.
La casa está a 25 minutos del centro, en una zona tranquila. Pero necesitas un plano para llegar hasta allí