
De
SuizaEste hotel es una joya escondida en medio de un entorno natural increíble. Lo que más destaca es su filosofía: todo está pensado para ser ecológicamente sostenible e involucran activamente a las comunidades locales en cada aspecto del campamento.
No hay enchufes en las habitaciones ni internet más que en puntos concretos, lo que invita a desconectar de verdad. Tampoco hay pestillos en las puertas, pero el lugar está vigilado las 24 horas y se siente totalmente seguro.
A pesar de ese aire de campamento, tiene todas las comodidades de un hotel de lujo. Las habitaciones tienen vistas increibles al lago y son muy cómodas (camas con mosquitera), los desayunos y cenas están incluidos con menú cerrado (pero con opciones), y las bebidas y las comidas extra se pagan aparte.
Ofrecen muchas actividades, siempre guiadas por personal del hotel o locales, lo que hace cada experiencia aún más especial.
Estan completamente aislados y se tarda bastante en llegar, pero es la mezcla perfecta de aventura, descanso y propósito.