
De
Estados UnidosEl Hotel Ibis tiene una ubicación súper conveniente, justo frente a un mall y a pocos minutos del aeropuerto de Concepción. Desde el primer momento, el personal de seguridad y recepción nos recibió con mucha amabilidad. Mi mamá y yo llegamos antes del check-in, pero nos guardaron las maletas sin problema.
Aprovechamos que justo era la hora del almuerzo y nos encontramos con un buffet variado, además de un menú a la carta por un pequeño extra. Las bebidas se pagaban aparte, pero el pisco sour estaba increíble y a un precio muy bueno. Los vinos chilenos, como siempre, no decepcionaron.
Nuestra habitación tenía caja de seguridad y una ducha con una presión de agua tan refrescante que ayudaba a olvidar cualquier preocupación. No se puede fumar en el hotel, pero hay espacios al aire libre muy acogedores para relajarse. Había TV en la habitación, aunque con tantas cosas por hacer, ni la encendimos.
El motivo principal de nuestro viaje era reencontrarnos con una amiga que no veíamos hacía años. Por una tarifa extra, el hotel nos permitió que se quedara con nosotras. No fue como dormir en casa, pero nos acomodamos felices porque el viaje era por ella.
Uno de los empleados nos ayudó a conseguir un Uber, así que pudimos pasear tranquilas por la ciudad y regresar al hotel con total seguridad.
La cena fue todo un acierto. Compartimos una tabla de quesos y una botella de vino, todo delicioso y a un precio más que razonable.
Definitivamente recomiendo el Hotel Ibis, ya sea para un viaje de descanso o por trabajo. Además, llegar desde el aeropuerto es fácil y barato, con una tarifa de taxi oficial de Ch$5.000.