
De
Reino UnidoBuscábamos un alojamiento rural típico sueco cerca de Uppsala pero de fácil acceso. La casa es preciosa, es como una casa de muñecas con muchos rincones preciosos. Tiene varios salones, un porche cerrado y varias zonas con mobiliario en su zona exterior. Tiene conejos, gallinas, columpios, una cama elástica, una casita de juego de madera, una barrica para baño caliente en exterior... Además un granero donde hacer eventos. También hay una tiendecita donde a veces hay pan, queso miel y zumo de manzana hecho por ellos. Estuvimos solos en la casa y es como si fuera todo para nosotros, estuvimos cómodos y muy tranquilos porque a partir de cierta hora se van y te quedas a tu aire. Al ser de madera suponemos que si hubiera mas huéspedes quizás la convivencia seria algo mas ruidosa. Sofía nos atendió perfectamente de manera próxima y hogareña. El desayuno riquísimo. La casa también tiene una pequeña zona de office en una de las zonas comunes con nevera y microondas. No hay supermercados, ni comercios ni restaurantes cerca.