La villa es impresionante. Está a las afueras de Lastra a Signa, de camino a un parque fluvial. Tiene una piscina maravillosa y un jardín grande y cómodo. Erika y su pareja son súper amables. Cuando llegamos, nos hicieron varias recomendaciones geniales sobre locales y restaurantes de la zona. Y Brunella, la perra, hace que te sientas como si fuera aquello tu casa. Nosotros solo pasamos una noche pero es un alojamiento muy recomendable para estancias más largas.
Es el hotel con la decoración más bonita y original de los que he estado. Además, es muy cómodo, está muy bien situado y todo el personal ha sido agradable. Fuimos en coche y el parking es muy bueno y con muchas plazas. Y por último, lo mejor, ¡ADMITEN MASCOTAS! Nuestro perrito estuvo como en casa (le pusieron camita y cuencos). ¡Sin duda repetiríamos!
Estaba cerca del centro y del palacio de pitti y sus jardines. Aceptan perros sin restricciones de tamaño/peso y sin suplemento.
La dueña era una persona encantadora, nos ayudó en todo y siempre estaba allí cuando lo necesitabas. Las instalaciones bien equipadas con todo lo necesario. Cada día te traía un pastel casero que estaba muy bueno, también había yogures, tostadas, agua, zumo y varias cosas más. El baño con champú y gel y secador de pelo. Había dos perros que te alegraban el día y por último la piscina que estaba muy correcta para darse un baño.
La villa dispone de todo para pasar unas vacaciones geniales. Se encuentra en un entorno precioso, las instalaciones són muy cómodas y dispone de todo tipo de detalles. La propietaria es muy amable y muy buena anfitriona y tienen dos perros y dos gatos que son un amor.
La habitación muy amplia, cómoda, limpia y muy bonita. Aire acondicionado muy necesario. Además puntúo positivamente que admiten mascotas.
Viajamos con nuestra perra, todo fue genial, el bungalow muy chulo. Sin duda repetiremos.