
De
MéxicoAbsolutamente todo! Las vistas, la habitación, la cama confortable, la conexión con la naturaleza, el jacuzzi y sus vistas. David, el anfitrión es un encanto. Siempre disponible cuando uno necesita algo, pero dejando privacidad. Los desayunos fueron los mejores y mas deliciosos que hemos tenido nunca. Ademas teníamos el estomago lleno para el resto del dia. La cabaña esta diseñado con mucho gusto, se nota cuanto detalle y amor pusieron David y su padre en construirla. Las vistas te dejan sin palabras. Una familia de monos vive cerca de la laguna, hay abundancia de pájaros y la tranquilidad te deja desconectar por completo. Este alojamiento es un pequeño tesoro escondido y esperamos de poder visitarlo de nuevo.