La ubicación, perfectamente integrado en la naturaleza, la piscina es maravillosa y las vistas increíbles.
La casa está muy bien pensada, y la piscina, un lujo
Igual a alguien le puede parecer exagerado poner un 10 en todo, pero puedo asegurar que está entre los mejores hoteles que he estado en mi vida, por no decir el mejor, el ambiente que se respira, el trato del personal, la calidad de la comida, la estética de las habitaciones y del resto del establecimiento, paz, tranquilidad, serenidad, contactas con la naturaleza y con su gente, mas que para repetir, diría que es un lugar ideal para quedarse a vivir
El que está en plena naturaleza, con un cuidado restaurante, piscina, y una habitación-cabaña ideales para disfrutar en pareja. La recepción fue muy familiar y nos indicaron en todo momento su disponibilidad. Es de agradecer la amabilidad y el trato familiar.
Atención excepcional, amables, simpáticos, atentos y generosos. Como en casa. El lugar es tranquilo y familiar y está muy bien situado a 5 minutos caminando de la playa. Si no estuviéramos en ruta nos hubiésemos quedado todo el mes.