La ubicación, perfectamente integrado en la naturaleza, la piscina es maravillosa y las vistas increíbles.
Habíamos leído comentarios antes de ir y ahora que hemos estado nos sumamos a lo que dicen la mayoría de huéspedes. Atila y su familia son un verdadero amor, su casa ubicada entre dos puntos imprescindibles de ver por esa costa hacen que pases unos días estupendos. Siempre están pendientes para que no te falte nada y para que te sientas como en casa. El desayuno y la cena al lado de la piscina son deliciosos. En definitiva es un hotel de lo mejor que te vas a encontrar.
El ambiente es genial. Tiene piscina para huir del calor, netflix y un pequeño bar. te hacen sentir como en casa.
La fantástica ubicación, en medio de toda la naturaleza y con vistas espectaculares a la playa de kabak. El paraje era lo que estabamos buscando para desconectar y pasar unos días de relax. Las comida del restaurante estaba muy buena, recomiendo el pescado fresco. El personal es muy amable y atento.