
De
MéxicoEl hotel esta bien ubicado, es precioso y lleno de historia pero lo que lo hace más especial es su gente. Desde que llegas te tratan todos por tu nombre y se preocupan por ti en todos los detalles. Christian de recepción súper amable, la masajista Yolanda muy buena pero el que se llevó las palmas fue Luis que estuvo atento y me ayudó con el mal del altura y el oxígeno. Siempre buscando satisfacer al cliente y dando valor agregado. Gracias Luis me salvaste. La comida muy rica, buen pisco sour y no olviden tomarse la foto con Panchita. Muy buena zona de relajación. Sin duda repetiría este hotel.