El entorno lleno de vegetación exuberante y la decoración muy Thai. Conecta con un camino que circunvalación previo a la ciudad muy bucólico. La dueña es muy amable. Nos ofreció toallas limpias y agua cada día.
La ubicación es inmejorable. A dos pasos de la entrada del Parque Arqueológico y cerca al mercado. Recibias una botella de agua cada dia y se puede alquilar bicicletas alli mismo por 30B. Las señoras de la entrada siempre con una sonrisa aunque ni una palabra en ingles. Buen precio.
La ubicación es perfecta, muy cerquita andando de los templos. Aunque en la entrada no lo parezca, La habitación es nueva, amplia y todo está muy limpio. Cuenta con agua cada día, café y te, TV, aire acondicionado y nevera. Baño con ducha separada, jabón, shampoo y acondicionador. Te prestan bicicletas para recorrer la zona. Y nos informaron de todos los lugares que podíamos visitar. Desayuno en el balcón de la habitación, arroz frito, huevos y bananas. La anfitriona fue muy amable en todo momento.
El dueño majísimo, nos dio café y tostadas gratis por la mañana,nos dejó 4 botellas de agua por 1 noche y era mu atento, nos dio una botella más mientras esperábamos el grab.
La ubicación, pudimos hacer el check in a las 2 de la mañana y el hombre nos ofreció gratuitamente agua, tostadas, te, cafe, bananas y sus bicis. Súper amable.
El lugar fue una muy agradable sorpresa, un hotel boutique con muy pocas habitaciones, servicio de café y galletas gratis todo el tiempo, un desayuno basto y muy rico, fruta deliciosa. La atención es excelente. Muy cerca de la entrada a la zona arqueológica. A cinco minutos caminando de la calle principal. Al lado hay una casa, debajo se acumuló agua por las lluvias, muchos sapos, cantando que te arrullaban, pero sólo por las lluvias que cayeron en esa temporada.
Entorno maravilloso, las cabañas son cómodas y espaciosas, hay que tener la precaución de pedir que te arreglen la habitación xq sino, se limitan a dejar en una cesta en la puerta, el agua , los jabones y demás, no entran sin permiso previo. Una piscina grande y bien cuidada. El personal amable y el desayuno completo Muy buena elección
El lugar es muy céntrico, cerca del parque histórico. Las habitaciones son enormes y cómodas, con agua de obsequio. Es un hotel cómo y muy limpio. A pesar de estar casi en la calle principal, no se oye nada de ruido y es perfecto para descansar pero también para poder moverse a comer algo o visitar los sitios conocidos
Me gusto la habitación, grande, con una cama doble extra grande de 1,8 metros y una individual también grande. Eran cómodas. El lavabo grande y salía agua caliente sin problemas. También me gustó la zona de estar comuna del hotel, también usada para comer. Era una zona muy agradable en la que estar y relajarse. La amabilidad del dueño por reservarnos desde el hotel los tíquets del bus, así como de tener los precios puestos de reservas de tuks tuks, taxis, etc.