La ubicación es excelente justo al lado de la Catedral, las terrazas interiores del hotel están perfectas para tomarte un bocata o fumar un cigarro. La opción del "Bar honesto" mola mucho puedes pillar lo que quieras de una nevera y pagarlo cuando te marchas, ellos no lo controlan y se fian de ti. Y los precios son más baratos que en cualquier bar.
Se trata de un hotel económico muy bien situado, ya que en tres o cuatro minutos andando llegas al centro histórico de Ulm. Además cuenta con aparcamiento de pago cercano. Cuidado porque el acceso es muy estrecho y la anchura de las plazas justas si tratas de aparcar un SUV grande o un monovolumen. En general, estaba bastante limpio, teniendo en cuenta que se trata de un hotel económico y de batalla. Por las noches no hubo ruido en pasillos o habitaciones.