Una casa muy cómoda, excelentemente equipada, con vistas muy buenas, limpieza excepcional y todo tipo de detalles de bienvenida y confort.
El lugar es excepcional. Pura naturaleza, vistas al mar, silencio absoluto salvo los gallos, las ovejas y los pájaros. La casa es sencilla pero el entorno es único. Tranquilidad y naturaleza aseguradas. El personal muy amable.
El entorno, con vistas al mar y a la naturaleza, alejados de otras casas y con una zona de piscina estupenda. Es una casa tradicional arreglada, lo que aporta un encanto adicional ( aunque las puertas sean bajas y haya que tener cuidado al pasar). Susana estuvo muy pendiente de que todo estuviera bien y el propietario se pasó para ver si había habido daños después de una tormenta fuerte. Ambos fueron muy amables.
La casa es muy amplia y tranquila. las camas muy cómodas. La ubicación es perfecta, a 6 minutos de Ibiza y junto a la montaña, en plena naturaleza,en un paraje precioso y tranquilo con mucha intimidad