
De
EspañaMe han gustado muchísimas cosas: para empezar, el alojamiento era bonito, con muchos detalles de decoración y con un jardín amplio y con muchas zonas de juego para mis hijos. La propietaria, Christine, fue muy, muy amable: me sorprendió gratamente que pasara a saludarnos (es la primera vez que nos pasa algo así!) y además nos trajo flores, uvas y un juego de pegatinas de Peppa Pig para mi hija! No se puede pedir más! El pueblo es tranquilo, agradable y la iglesia que está al lado del alojamiento es PRECIOSA. Es un lugar excelente para ir en familia (sobretodo si los niños son pequeños) porque está al lado de Legoland (fue el motivo de nuestro viaje) y está bien ubicado. El apartamento que reservamos tenía una habitación infantil preciosa y además había juegos y cd's para poner música. Estaba todo muy limpio y vuelvo a destacar la decoración: bonita y acorde a la temática del apartamento. Antiguamente había sido un establo, y es curioso porque en la entrada hay fotos de como fueron haciendo obras. Lo recomiendo encarecidamente.