
De
ChileAl momento de escribir este comentario el lugar es nuevo, por lo que hay pocas reseñas. Menciono esto pues cuando arrendé me pareció extraño, pero todo bien.
El lugar es precioso, está rodeado de bosque denso de hualles y desde la tienda se oye el río al dormir. El lugar cuenta con una playa en donde el agua es suficientemente profunda como para zambullirse.
Las instalaciones son muy buenas, cuenta con ducha de agua caliente, cocina eléctrica, refrigerador y cubiertos y un mesón para comer. La cama es cómoda, para dos personas.
Incluyen el desayuno y es muy contundente y rico.
Se nota la preocupación porque sea una buena experiencia, ya que las tiendas tenían mantitas, estufa eléctrica, un hervidor y secador. Incluso nos tenían dos botellas de agua. El huésped es muy atento y amable.
En resumen, es un lugar perfecto para relajarse en pareja y conectar con la naturaleza.